Acoso sexual 3

Puesto que un hombre, independientemente del nivel en que se encuentra, puede considerarse más poderoso que cualquier mujer, ninguna mujer está inmune. En 1991 una neurocirujana de Stanford University School of Medicine dimitió de su cátedra tras años de acoso durante los cuales sus compañeros la llamaron «Querida» en el quirófano y acariciaban sus piernas por debajo de la mesa de quirófano.

Las mujeres que ocupan cargos tradicionalmente masculinos corren un riesgo especial, como es el caso de los trabajadores de la construcción, policías y bomberos.

Decir no, no basta

Si usted es víctima de acoso sexual, lo más eficaz que puede hacer es enfrentarse a su agresor.
En cuanto lo vea, diga: «No me gusta lo que acaba de decirme y prefiero que no me hable de ese modo».

Intente decirlo delante de otras personas para que ellos puedan dar fe de que usted reconoció lo que era y respondió a ello la primera vez que ocurrió. No sonría al decirlo. Eso envía muchos mensajes equivocados.

A las mujeres nos cuesta mucho ser firmes y hablar con alguien directamente sin sonreír y aparentar una especie de renuncia: «Siento decir esto» —sonrisa, sonrisa— «pero realmente no me agrada» —sonrisa, sonrisa.

El tribunal se fijará en su conducta y en sus palabras. «Sólo diga no» podría ser un buen eslogan para la lucha contra las drogas, pero no vale ante los tribunales.

Si su negativa va acompañada de una sonrisa, los jueces considerarán su actitud ante el agresor como ambivalente y no se pondrán de su parte. Es posible que se sienta turbada, pero lo que tiene que hacer es enfadarse.

Si el acoso persiste o va a más, notifíquelo a su supervisor o al supervisor de la persona que le molesta, o al director de personal.

Conozca el protocolo para presentar una queja en su empresa, si es que algo así existe. En caso de no haber, sugiera su creación. Es lo mejor que su empresario puede hacer para cumplir la ley.

A una compañía le pueden hacer responsable del acoso sexual que tenga lugar durante el trabajo y, además de los perjuicios estimados por los tribunales, es posible que tenga que pagar los honorarios de su abogado y del contrario, recompensa económica y el paro.

Es posible que también tengan que pagar por otras cosas —por la pérdida de clientes o futuros empleados por la mala publicidad.

Provocar problemas

Tener una cita en el trabajo tiene sus riesgos. Un motivo bien conocido que da lugar a acoso sexual es una relación amorosa en el trabajo que va mal.

A no ser que usted esté totalmente segura de que se encuentra «entre amigos» en la oficina, evite entablar excesiva amistad con los hombres con quien usted trabaja.

¿Qué puede causarle problemas? Actuar de modo estereotipado —elogiando a los hombres, colocándoles bien la corbata o tener buena relación con un hombre que se aprovecha— puede perjudicarle en caso de ganar ante los tribunales.

A la inversa, las mujeres que actúan como los hombres —usando un lenguaje obsceno, saliendo «con los chicos»— puede afectarles a la inversa.

 

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