Afianza tu personalidad

No importa el trabajo ni la situación económica, tener personalidad se reduce a ser uno mismo, sin obsesionarse por lo que opinen los demás.

Afianza tu personalidad

Escucha tus emociones

Aprender a identificar, reconocer y aceptar nuestros sentimientos es lo que nos va a proporcionar seguridad en nosotros mismos. Puede que no nos gusten porque nos hagan sentir mal o porque nos generen conflictos, pero hay que saber escucharlos.

Sé fiel a tus sensaciones

Después de reconocer nuestros sentimientos, debemos plantearnos actuar conforme a ellos y comunicarlos. Con entrenamiento podremos encontrar la forma de expresarlos de la manera en la que nos sintamos cómodos. Es necesario darse tiempo.

Acepta la discrepancia

Debemos asumir que los demás no tienen porqué estar de acuerdo con nosotros. Es cierto que nuestros sentimientos son precisamente nuestros y no son opinables, pero no podemos imponerlos. Sólo podemos pedir respeto por los mismos.

Hay personas a las que les cuesta mucho expresar su criterio e, incluso, otras opiniones pueden hacerles dudar de ellas mismas.

Pero este problema no es, en principio, suficiente motivo como para que un amigo no quiera volver a vernos.

Sin embargo sí es necesario, para la persona insegura, realizar una terapia o pedir apoyo psicológico para mejorar su autoestima. Tener en cuenta estos puntos puede servir de ayuda:

Lo que dicen los otros no es la verdad. En la mayoría de los casos nuestras opiniones y las de los demás no son verdades absolutas; son diferentes formas de ver una realidad. Unas veces te equivocarás y otras no, unas veces coincidirás y otras no.

Reflexiona acerca de las críticas sin culpabilizarte. Analiza las críticas de los demás y lo que creas que es bueno para ti, intenta modificarlo.

Tienes derecho a no saber. Creer que tenemos que saberlo todo conduce a no manifestar nuestro desconocimiento y a dar por válida la opinión de los demás. Tienes derecho a expresar tu desconocimiento de las cosas.

Puedes estar en desacuerdo. Aprender a valorar nuestro criterio es la forma de dejar de pensar que los demás tienen razón y uno no.

Evalúate sin exigencia. Hay que aceptar que todos tenemos dificultades y eso no nos convierte en culpables o merecedores de nada. Quizá hasta ahora no has sabido ponerte a defender tus ideas o a discrepar con otros. Es algo que se puede cambiar si pides ayuda y te entrenas.

 

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