Cómo vencer la timidez

Qué es la timidez

Es el problema emocional más habitual y el que menos atención recibe. En su grado leve favorece cierta sensación de nervios y rubor.

Cómo vencer la timidez

Cuando se vuelve patológica, la timidez afecta intensamente las relaciones personales y puede generar un círculo vicioso que se inicia con la preocupación o temor a ser evaluado negativamente lo cual favorece una autoexclusión de las situaciones potencial.
Se origina en la adolescencia, momento clave en que afloran los complejos.

En esa edad el 40% de los chicos es tímido. Al crecer, la mayoría se despide de la timidez; aunque un 10% de los adultos sigue conviviendo con ella.

Causas

La mezcla de temor a la observación y baja autoestima es el origen más frecuente, en algunos casos asociada con alteraciones de una enzima (la monoamánoxidasa) que participa en la acción de los neurotransmisores -mensajeros químicos que pasan la información de una célula nerviosa a otra-. Esto, que se detecta mediante análisis de laboratorio, es lo que permite identificar la necesidad de farmacoterapia.

Señales

Introspección, retraimiento, silencios, ruborización, transpiración, temblores, tartamudeo, dificultades para relacionarse en público.

Si no es tratada, la

timidez

grave puede transformarse en un Trastorno de Ansiedad Social. En estos casos los síntomas son más severos y la calidad de vida se ve notablemente más deteriorada.

Tratamiento

La terapia cognitivo conductual favorece un entrenamiento de habilidades en público. Allí se trabaja sobre el lenguaje corporal, para aprender a usar las manos y los gestos; se apunta al contacto físico para erradicar la vergüenza frente al tacto cotidiano (dar la mano, saludar con un beso, recibir un abrazo); se desarrolla la capacidad de oratoria (para preparar al paciente para entrevistas laborales, exámenes o simplemente reuniones sociales).

Este trabajo terapéutico en ocasiones se acompaña de farmacoterapia, utilizada para bajar los niveles de ansiedad asociados a la timidez y equilibrar los neurotransmisores cerebrales.

 

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