Conciliar trabajo y familia sigue siendo complicado

A la sociedad le queda mucho por hacer para ayudar a la mujer en este aspecto, pero mientras tanto hay una serie de consejos que pueden ayudar a las madres trabajadoras.

Conciliar trabajo y familia sigue siendo complicado

¿En España la conciliación es más complicada que en el resto de Europa?

Efectivamente es así y eso ocurre porque nuestros horarios laborales lo hacen imposible. Dormimos casi una hora menos pero trabajamos más, aunque los índices de productividad se sitúan en los últimos lugares de Europa.

¿Esto ha ocurrido siempre o ahora se ha acentuado? Hasta mediados de los años ochenta, la mayoría de las mujeres no tenía este problema porque casi todas dejaban de trabajar al casarse o al tener su primer hijo.

Pero el aumento en el nivel de estudios de las mujeres, su entrada en profesiones que antes estaban ocupadas casi exclusivamente por los hombres, la supresión de viejos prejuicios y el cambio de costumbres de nuestra sociedad ha originado una situación nueva.

¿Y cómo la afrontan? Aunque trabajen ambos padres, incluso aunque la mujer ostente puestos relevantes o él tenga horarios más flexibles, la responsabilidad final sigue cayendo mayoritariamente sobre las madres.

Muchas sienten que están metidas en una especie de trampa mortal, de la que no pueden escapar: por un lado desean ejercer la profesión para la que se han preparado, pero tienen que hacerlo en unas condiciones a veces imposibles ya que no pueden descuidar la vida diaria de sus hijos.

No poder estar al cien por cien por ninguna de las dos cosas las hace sentir culpables.

En cambio, la mayoría de los hombres pasan muy poco tiempo con sus hijos, y aunque es cierto que muchos lo lamentan, no llegan a experimentar en ningún caso ese sentimiento de culpabilidad tan común en las mujeres. No poder estar en todo a la vez provoca un sentimiento de culpabilidad.

¿Los hombres no se plantean la opción de conciliar?

Aunque es importante señalar que cada vez son más los padres que se vuelcan en sus hijos y quieren ejercer plenamente su paternidad, a la hora de tener que optar entre los hijos y el trabajo, los hombres priorizan, todavía, lo primero.

Como ejemplo puedo señalar que en las consultas de los psicólogos acuden solo un 20% de hombres y lo hacen para tratar, en primer lugar, problemas profesionales y, a mucha distancia, dificultades en la pareja.

Pero en realidad son pocos los que vienen por propia iniciativa para abordar problemas con los hijos. ¿La mujer de hoy está asumiendo demasiadas responsabilidades?

Hoy las mujeres saben que los primeros años de la vida de sus hijos son cruciales, pues ahí se forma su carácter y las bases de lo que será su vida en un futuro.

Sin embargo, esos primeros años coinciden habitualmente con un periodo profesional muy intenso, donde se están abriendo camino, están a punto de cumplir objetivos que se habían marcado y eso les exige una alta dedicación.

Además, la sociedad española no está preparada y no les ofrece ayudas ¿Cómo evitar el síndrome de la superwoman?

Es difícil, no hay más que preguntarse ¿qué pasa cuando los niños se ponen enfermos?, ¿durante las vacaciones?, ¿se puede seguir creciendo profesionalmente con una excedencia o una jornada reducida? La mujer se pasa el día corriendo, sin tiempo para ella misma y sin llegar a todos los frentes que tiene abiertos.

Organiza tu tiempo

Y sé consciente de tus limitaciones. No se puede estar en varios sitios a la vez. Haz un listado con todas las tareas que debes realizar y asígnales un tiempo más o menos real. Tendrás una idea aproximada de hasta dónde puedes llegar y qué debes delegar.

Aprovecha cada minuto

Vive sin prisas los momentos que estés con tus hijos, es tiempo de calidad. Da igual que solo los veas un par de horas por la tarde, disfruta de cada segundo, juega, habla, relájate y, sobretodo, siéntete bien. Si tú estás positiva y optimista les transmites lo mismo a los más pequeños.

Más tiempo para una misma

Los estudios indican que los hombres se reservan más de una hora al día para ellos mismos. Las mujeres no tienen ni media hora para respirar aunque se levantan antes y se acuestan más tarde.

El esfuerzo de llegar a todo impide a la mujer tener un mínimo espacio para ella, cosa que resulta vital para una buena salud tanto emocional como física.

 

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