La intuición

¿Alguna vez has logrado eludir un riesgo haciendo caso de una corazonada? No se trata de un fenómeno paranormal, sino de tu intuición, una cualidad más racional de lo que crees. ¡Desarróllala!

La intuición

La intuición se fundamenta en la experiencia, así que relaciónate, vive y experimenta el mundo

Lo solemos llamar intuición, instinto, premonición, corazonada…

En cualquiera de los casos se trata de una capacidad para tomar decisiones sin pensarlas con una probabilidad alta de acierto y sin explicación razonable.

Es decir, la intuición es saber algo sin saber por qué se sabe y, generalmente, aparece cuando la razón se vuelve incapaz de dar una solución factible a un problema.

Hay gente que parece tener una intuición innata, sin embargo es algo que todos podemos aprender, pues el relax mental, ejercitar la memoria y tener una visión optimista de la vida parecen ser las bases sobre las que se asientan las estrategias que permiten sacar el máximo partido a este sexto sentido.

¿Cómo funciona la intuición?

Es, en esencia, llegar a decisiones o conclusiones sin los procesos explícitos o conscientes del pensamiento razonado. Se cree que las intuiciones son fiables y, de hecho, actuamos la mayor parte del tiempo sin saber qué o cuáles pueden ser nuestras razones.

Pero ¿cómo funciona la intuición? En la psicología actual hablamos de inteligencia convergente y divergente.

El hemisferio derecho es el de la inteligencia divergente, se encuentra menos mediado por el lenguaje, menos formalizado. Con él obtenemos soluciones a problemas sin que se plantee un mecanismo claro, sin pretenderlo».

El cerebro humano está dividido en dos mitades y cada una de ellas tiene una misión muy concreta. La parte izquierda se dedica al pensamiento lógico-analítico y es la que se usa para hablar, escribir y leer.

El hemisferio derecho controla la comprensión óptica y las decisiones que tomamos a partir de la información que nos ofrecen los sentidos.

Y es en este último donde tiene su punto de partida la intuición: el hemisferio derecho capta unos pocos datos, pero significativos, y luego les aplica los conocimientos adquiridos con la experiencia; esta información se transformará en decisiones rápidas, sin reflexión.

Relájate, memoriza y sobre todo, ríe

Todos hemos oído alguna vez esa vocecita que dice cosas como: «No vayas a ese sitio, seguro que pasará algo desagradable», o «Desconfía de esa persona, tarde o temprano te la jugará», y que nos ayuda a encontrar rápidas soluciones a nuestros problemas, a conocer a la gente, saber cómo es a primera vista e intuir qué puede estar pensando en un momento dado.

No obstante, hay individuos que parecen auténticos clarividentes: en cinco minutos de conversación son capaces de calificar a una persona.Y lo mejor es que raramente se equivocan en su juicio.

¿Han nacido intuitivos? No necesariamente, pues al parecer la intuición proviene de las experiencias vividas, de forma que funciona más en aquello que conocemos mejor. Esto nos da pie a actuar sobre nuestra intuición para potenciarla:
Descansa tu pensamiento reflexivo. Sólo cuando el cerebro se encuentra relajado y libre, sin las ataduras de la lógica, es posible que la intuición aparezca. El tenista Tim Gallwey ideó un método que usó con sus alumnos para que éstos emplearan más su instinto en el juego.

Cuando la pelota golpeaba la pista, tenían que decir la palabra «bota», y cuando le daban con la raqueta, «golpea». De esta forma distraían el cerebro izquierdo de dar órdenes lógicas. El hemisferio derecho, por su parte, ayudaba así al jugador a golpear la pelota instintivamente.

Ejercita tu memoria. Según los psicólogos, el sexto sentido tiene mucho que ver con la llamada memoria experiencial, es decir, aquella que se forma con hechos almacenados y las experiencias que se viven a lo largo de la vida.

En un momento dado, cuando se tiene que tomar una decisión de origen intuitivo, aparecen. Por eso, a mayor edad, suelen tenerse más intuiciones.

Practica el buen humor y el optimismo. Al distraer la mente, la aleja de prejuicios e ideas preconcebidas, que son los antagonistas de la intuición.

La psicóloga estadounidense Alice M. Isen realizó un estudio muy interesante. Puso delante de la televisión a dos grupos de personas.

El grupo A pudo contemplar un programa de entretenimiento, mientras el B veía un programa científico de alto nivel.

Después de las emisiones los dos grupos debían resolver un problema que exigía mucha intuición.

Aquellos que se habían reído mucho y estaban relajados resolvieron el problema sin esfuerzo y en poco tiempo.

Un instinto básico

En otro estudio de la Universidad de Texas se preguntó a 70 directivos si se dejaban influir por la intuición en sus decisiones más importantes. Todos menos uno contestaron afirmativamente a esa pregunta… pero con la condición de que nadie se enterara. ¿Por qué? La explicación está en la errónea concepción que se tiene de la intuición en nuestro mundo. Para la cultura occidental, donde la lógica y la razón son los dioses, la intuición es el arma de los ignorantes. Por suerte, en los últimos tiempos esas viejas ideas están cambiando. Para el psiquiatra Daniel Cappon, de la Universidad de York, en Toronto (Canadá), la intuición y la creatividad son «la parte mayor y más vieja de la inteligencia humana, a la que debemos, por una parte, la supervivencia como especie, y, por otra, nuestro éxito como «Homo sapiens». Este psicoterapeuta piensa que «tanto la intuición como la creatividad son el resultado de nuestros instintos, surgidos hace dos millones y medio de años». Así, lo que muchas personas achacan a la suerte o a la casualidad son en realidad éxitos obra de la intuición.

Intuición… ¿femenina?

Los psicólogos no se ponen de acuerdo acerca de si las mujeres tienen más intuición que los hombres. Algunos expertos afirman que, puesto que las investigaciones han demostrado que en el hombre está más desarrollado el hemisferio izquierdo, y el cerebro femenino tiene más conexiones entre los hemisferios derecho e izquierdo, la mujer es capaz de recibir y entrecruzar diferentes tipos de información más fácilmente. Ellas cuentan, así, con mejores armas para percibir matices sutiles y evaluar inconscientemente estas percepciones. Ya sea por genética o incluso por educación, las mujeres tienen una capacidad especial de percepción más desarrollada que los hombres. Por tradición, a la mujer se le ha enseñado a estar más pendiente de los demás, a valorar más la comunicación que la acción. De ahí que algunos especialistas señalen la importancia de prestar más atención a los mensajes no verbales, porque ellos son menos controlables a nivel consciente, y porque en ellos reside la mayor carga informativa sobre emociones y sentimientos de la persona.Y, por lo general, las personas más observadoras y sensibles son más intuitivas.

 

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