Los desacuerdos

Tener conflictos con la pareja, los amigos, la familia, puede generar cierta angustia, pero forma parte de las relaciones. Aprende a asumirlo.

Los desacuerdos

Necesito que opinemos lo mismo

Amelia relataba lo siguiente:
Me he dado cuenta de que últimamente mi pareja y yo no estamos de acuerdo tanto como antes. Esta situación me tiene desconcertada y muy triste.

Creo que si los dos no pensamos igual, podríamos terminar distanciándonos. Esto también me está pasando con algunos de mis amigos.

Sé que tienen derecho a opinar distinto a mí, pero tanto enfrentamiento, a la larga, va a crear distancia.

En otras ocasiones ha sido así, me sentía incomprendida y la relación terminaba por romperse. Necesito estar en armonía con todos los que me rodean porque si no, me siento incómoda.

Pienso que cuando quiero a alguien y me corresponde es porque vemos la vida de la misma manera, nos conocemos, sabemos lo que el otro piensa sin palabras y las discusiones no tienen cabida.

No me gusta discutir por tonterías, y no creo que de la discusión salga nada positivo. ¿Estoy equivocada?
1º Tienes derecho a opinar diferente
Si tú te concedes este derecho verás cómo te comportas diferente. Deja de adelantarte a la repercusión y reacción de los otros ante tus palabras. Exprésate con respeto y maneja bien tu lenguaje no verbal.

2º Tienen derecho a pensar de otra forma
Aceptar a las personas tal y como son hace las relaciones mucho más fáciles. Nuestros amigos y familiares tienen actitudes que no nos gustan, es lógico y natural, pero eso les hace ser quienes son.

3º Tenéis derecho a discrepar y ser amigos
La pluralidad es enriquecedora. Tener en cuenta otras interpretaciones nos ayuda a plantearnos las cuestiones de la vida de forma diferente, desde otro punto de vista. Este planteamiento nuevo nos ayuda a evolucionar.

Atrévete a discrepar

Es imposible no tener algún desacuerdo, incluso con las personas que más queremos. Pero eso no tiene por qué suponer una ruptura, a no ser que no exista otra opción.

Esa sería la última consecuencia después de haber intentado resolver el conflicto. Ceder para evitar un enfado genera frustración y, a la larga, ésta puede acumularse haciendo que finalmente la persona estalle en un enfrentamiento repleto de reproches.

Siempre es mejor afrontar las discrepancias para ir resolviéndolas poco a poco. El cariño, la voluntad y el respeto son una buena base para solucionar conflictos entre personas que se quieren.

Estos consejos te ayudarán a dar el primer paso:
• Céntrate en el presente. No te angusties pensando que una diferencia ahora puede romper una relación mañana. Eso no lo sabes y te genera malestar. Una experiencia pasada no tiene por qué repetirse pero puedes aprender de ella.

• Revisa tus ideas sobre las relaciones. ¿Realmente crees posible estar siempre de acuerdo?, ¿no puedes querer si alguien no coincide contigo? Tal vez sólo sean tus temores a lo que pueda pasar.

• Muéstrate como eres. Pregúntate: si tú aceptas a los demás tal y como son, ¿por qué no habrían de hacerlo ellos? Que no opinen igual que tú no significa que no te quieran.

• Anímate a decir lo que piensas. Deja de estar pendiente de las reacciones de los demás y di lo que piensas aunque sea distinto. Descubrirás cómo el resultado es, en la mayoría de ocasiones, diferente al catastrófico que predices.

 

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