Convivir bajo el mismo techo

Vivir continuamente el día a día conlleva una serie de normas que se han de elaborar con paciencia y por el método de prueba y error, hasta llegar a una lenta adaptación recíproca y el establecimiento de nuevos hábitos. Una de las mayores dificultades reside, precisamente, en estos últimos.

De hecho, cada individuo está acostumbrado a una forma de gestionar la vida cotidiana e, inconscientemente, no admite la posibilidad de que sea de otra manera. De esta forma, las costumbres individuales se convierten en férreas normas a las que nada ni nadie se puede sustraer.

El problema no es tanto la aceptación o el rechazo de estos hábitos por parte de la pareja, sino el hecho de que estos no proceden, la mayoría de las veces, de la reflexión ni tampoco responden a una lógica personal, sino sencillamente se adquieren con la práctica en la familia.

Convivir bajo el mismo techo

Por todo ello, es necesario intentar ser lo más transparentes y sinceros posible con uno mismo para tomar conciencia de lo que somos y revisar el bagaje de hábitos cotidianos que traemos de nuestra casa al hogar que compartiremos con la pareja.

Si podemos tomar conciencia de nuestras propias exigencias, existen mayores posibilidades de poder exponerlas claramente y, por consiguiente, de compaginarlas con las de la pareja y no partir con desventaja.

Una pareja puede seguir unida por la costumbre, pero solamente permanece enamorada si consigue colmar íntimamente el impulso creativo del cambio. Existe una exigencia de novedad que se ha de satisfacer a fin de ser activos y agradablemente partícipes en las modificaciones que se producirán.

La vida es renovación, evolución y cambio. La pareja continuará enamorada si es activa, es decir, si se deja llevar por la energía del cambio y se revitaliza. Las dos polaridades han de coexistir.

En la vida de pareja se confirman siempre las dos polaridades opuestas: una es la seguridad y la fidelidad a los esquemas comunes de comportamiento, la otra exige la novedad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.