Haz balance de pareja y refuerza vuestra relación

Ha pasado ya un tiempo desde que iniciasteis vuestra relación y i quizá sea necesario que te pares a pensar sobre cómo ha evolucionado. Hacer balance en la pareja es esencial para saber si es necesario cambiar algún aspecto. En ocasiones, estos meritorios ejercicios de reflexión y análisis pueden comportar un resultado negativo al descubrir que en la balanza pesan más las cosas que te molestan de tu pareja que los beneficios. Pero no es necesario dramatizar. Reconocer lo que no funciona es el primer paso para mejorar.

Haz balance de pareja y refuerza vuestra relación

No te sientas culpable por iniciar este proceso de análisis. Tras un tiempo de estabilidad, todas las parejas deberían detenerse a reflexionar sobre su trayectoria. Es un ejercicio sano que te servirá para analizar la evolución de la relación. No se trata simplemente de juzgar a tu compañero ya que el balance puede ser útil también para darte cuenta de que tú eres la primera que estás fallando y deberías cambiar.

• No valoras a tu pareja. Con el paso del tiempo puedes haber llegado a tener menos en cuenta a quien tienes a tu lado. Ya no valoras las cosas buenas que te aporta y las das por sentadas. Analiza si esto te está ocurriendo y, si es así, considera la opción de rectificar ya que esta situación no hace más que distanciaros. Se trata de una oportunidad para mejorar y reforzar tu relación.

• Te has relajado. La tan preciada estabilidad a veces hace que uno baje la guardia al pensar que la vida en pareja ya está consolidada. Es un error muy común pero debes evitar que esto ocurra porque no hay que olvidar nunca que una relación necesita ser alimentada y cuidada cada día.

• Sé realista. Si se niegan las dificultades, se acaba generando frustración continua y conflictos cada vez más difíciles de reparar que, en el mejor de los casos, acabarán en una ruptura y, en el peor, en una insatisfacción para toda la vida. Sé sincera contigo misma y, si es necesario, acepta que hay algunas cosas que no están funcionando bien.

• Intenta cambiar. Es un reto difícil pero, si lográis superarlo, vuestro matrimonio saldrá reforzado. El verdadero problema aparece cuando la pareja no reacciona frente a un balance negativo. Si dais este primer paso, seguro que el siguiente será para mejorar.

Como en cualquier otro caso, hacer balance de la vida de pareja saca a relucir tanto las cuestiones positivas como las negativas. Es bueno que para valorar estas últimas tengas en cuenta qué aspectos del paso del tiempo pueden estar influyendo en tu relación:

• Desgaste. La convivencia y los roces que supone la vida en pareja pueden hacer que entréis en una dinámica de conflictos, peleas y recriminaciones. Analiza si hace falta cambiar algún aspecto de vuestra convivencia que ayude a limar asperezas. Serán necesarias altas dosis de paciencia y fuerza de voluntad. En caso de no saber cómo avanzar, resulta muy útil pedir ayuda a un profesional.

• Intromisiones. A veces, y sin que nos demos cuenta, la familia puede llegar a inmiscuirse demasiado en nuestra relación y esto acaba provocando tensiones. Estar alerta de cómo está influyendo esto en tu matrimonio es el primer paso para empezar a poner límites por ambas partes.

• Trabajo. La excesiva dedicación a la vida profesional por parte de alguno de los dos resta tiempo a la pareja. Del mismo modo, un reparto desigual en las tareas domésticas también puede perjudicar. Es importante que busquéis algún momento para hacer cosas y disfrutar juntos.

• Monotonía. Las relaciones se inician siempre con mucha ilusión pero, con el tiempo, la monotonía puede haberos llevado al aburrimiento. Incluso puedes estar sintiendo que ya no tienes nada de qué hablar con él. Intentad compartir nuevos proyectos para evitar que esto ocurra.

• Falta de pasión. Tras muchos años de vida en común, puede ocurrir que las relaciones sexuales empiecen a brillar por su ausencia o que resulten repetitivas e insatisfactorias. Analiza si esto está influyendo e intenta reconducir la situación. Todavía podéis hacer mucho para mejorar los momentos de intimidad en pareja. Aprovechad lo que sabéis el uno del otro y ponedle imaginación.

Al principio de la relación estamos dispuestos a aceptar las dificultades que surjan. Esta voluntad se va menguando a medida que pasa el tiempo.

• Manías. Es normal que algunos hábitos de tu pareja que antes te parecían anecdóticos ahora empiecen a sacarte de quicio, como que deje los calcetines tirados por el suelo o que no tape el dentífrico. Seguramente os ocurre a los dos. Es importante que habléis sobre ello. Si compartís lo que os molesta del otro (amablemente y sin perderos nunca el respeto) quizá podáis llegar a un acuerdo para cambiar en algo estos hábitos. No obstante, si se trata de pequeñas manías sin importancia lo mejor sería que intentaras aceptarlas.

• Sacrificios. Muchas veces, para facilitar la estabilidad familiar se sacrifican proyectos personales. Ceder en este sentido casi siempre acaba pasando factura. Sin darnos cuenta, terminamos por culpabilizar a nuestra pareja por no haber podido lograr nuestros sueños. Sentirte frustrada por este motivo puede acabar generando tensión entre vosotros. Quizá ha llegado el momento de que hagas memoria sobre los proyectos que aparcaste en su momento (como estudiar, trabajar o emprender un negocio) y ver si puedes rescatar alguno de ellos. Recobrar estas ilusiones te servirá para sentirte mejor contigo misma, saldar esta deuda pendiente y dar alas a tu relación.

 

Una idea sobre “Haz balance de pareja y refuerza vuestra relación

  1. HOLA BARBARA! YA TENGO MI LISTA DE ASPECTOS BUENOS Y MALOS DE MI PAREJA, PERO QUISIERA SABER COMO ANALIZARLOS, CLARO ESTA QUE LO BUENO ES MÁS. NO OBSTANTE HAY COSILLAS DE LO MALO QUE PROVOCAN UN GRAN VACIO.

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