Hombre pasivo agresivo

Hombre pasivo agresivo

Estar vinculado a él es tener un movimiento de resistencia civil en casa, impuntualidades, sabotaje, lentitud desesperante, incumplimiento de los compromisos e indolencia. Amor resentido y dependiente a la vez.

Pilar está desesperada porque vive en una casa a medio terminar, ya que su marido, ingeniero y director de obra, nunca culminó el proyecto. Lleva dos años prometiendo terminar los arreglos, pero no mueve un dedo. La cocina sigue sin grifos, los enchufes no funcionan…

Es como si quisiera sacarme de mis casillas y castigarme. A veces es tierno y cariñoso, pero otras le veo el resentimiento en la mirada». Él argumenta que Mónica es muy fuerte y mandona, y le pide que no le agobie porque él necesita hacer las cosas «a su ritmo».

Ambivalencia afectiva

El conflicto con la autoridad, real o imaginada, es una de las características principales del amor subversivo. Quien lo ejerce juega dos papeles opuestos hacia su pareja: depende de ella y se opone a ella.

Esta ambivalencia le hace necesitar una figura de protección (la pareja), ya que se ve a sí mismo como débil y falto de soporte, aunque al mismo tiempo necesita sentirse libre y ajeno al control. Quiere seguridad y afecto, pero no asumir compromisos ni mucho menos incomodarse.

La estrategia del caracol

Olvidos, impuntualidades, excusas, cinismo, trabajos mal hechos… suponen un terrorismo afectivo doloroso. La conducta evitativa, huidiza y provocadora del subversivo va transformando el amor en irritación, frustración y resentimiento.

Ciertas formas de tranquilidad generan altas dosis de agresividad. ¿Quién corre el riesgo de caer en este tipo de amor pasivo agresivo? Sobre todo las personas débiles que van de padre o madre en las relaciones y que suelen responsabilizarse de la vida del otro (tienen una cierta carga de culpa).

Y también quienes buscan una pareja que parezca no complicarse la vida ni sufrir demasiado. Con el tiempo, la conducta pasivo agresiva debilita la fuerza interior de cualquiera. La paradoja es que, si decides romper con esta persona, tu liberación será su tristeza.

• Sus frases: «Me he olvidado, no es para ponerse así». «No he tenido tiempo, no sé a qué viene tanto escándalo, ya lo haré». «Mi mujer es una controladora y me quiere dominar».

• Consejo: Todos necesitamos una pareja que, sin ser un dechado de virtudes, tenga claro si nos quiere o no, y esté dispuesto a establecer compromisos sin sentirse por ello coartado en su autonomía. Todo se evapora cuando el amor no posee soportes sólidos que lo determinen.

Volver a Elige bien a tu pareja

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.