Los diecisiete tipos de amor según la neurociencia

El amor se puede interpretar y ver también desde el punto de vista médico, y puede analizarse por las moléculas que desencadena y que lo sostienen.

Cada individuo, cuando ama, tiene unos comportamientos y una capacidad de relación directamente relacionados con la actividad psicológica, la cual depende de la bioquímica de las moléculas del cerebro, del sistema endocrino y del inmunológico.

Los diecisiete tipos de amor según la neurociencia

A partir de los estudios llevados a cabo en el campo de la neurociencia, se concluye que los seres humanos, en el acto de la relación amorosa, activan diecisiete tipos de combinaciones moleculares que son responsables de otros diecisiete comportamientos amorosos. Veamos ahora cuáles son.
1. Amor cortical
Se trata de un amor imbuido de racionalidad, hecho de pensamientos, motivaciones, participación intelectual y también creativa, con objeto de dar un mayor espacio a la novedad y demostrar que se trata de un hecho personal, individual y privado, distinto de una persona a otra.
2. Amor hipotalámico
Es un tipo de amor que desencadena reacciones emotivas, vegetativas e instintivas, que crea suspense, palpitaciones, agresividad, obsesión, trastornos psicosomáticos, desde gastralgias hasta enteritis, alergias, verrugas, sudoración, pérdida de los ritmos circadianos y, por tanto, del sueño; falta de apetito que puede llevar a la delgadez o a la bulimia (el deseo de amor se sacia con los alimentos).
3. Amor pasional
Es un amor violento, obsesivo y agresivo, que desencadena una especie de psicosis, casi una esquizofrenia, porque, de hecho, la molécula que lo provoca, la feniletilamina, se encuentra también presente en las personas violentas y en los esquizofrénicos. Esta molécula se encuentra en el chocolate, y parece que provoca en quien lo consume de manera excesiva una aumento del lenguaje agresivo.
4. Amor disrítmico
Del amor violento pasamos al que trastoca todos los ritmos cerebrales. En el organismo aparece la dimetiltriptamina, la noche se convierte en el día y aparece entonces el insomnio, la irregularidad del apetito, las disociaciones en el trabajo y en las relaciones con el prójimo. En casos extremos se producen comportamientos patológicos que se expresan mediante acciones ultrajantes y fenómenos de piromanía.
5. Amor encefalínico
Está ligado a la encefalina, la molécula que produce arousal, caprichos, deseo de éxito y de afirmación; se trata de un amor satisfactorio, que nace en aquellas personas que exaltan sus capacidades y alientan sus ambiciones.
6. Amor endorfínico
Conectado con la molécula de la endorfina, que da a la vida y a las relaciones un sentido de felicidad mística, como si se estuviera tocando el cielo. Es un amor eminentemente platónico, hecho de palabras, susurros, esperanzas y programas.
7. Amor histiónico
Es una evolución del amor encefalínico y del endorfínico; evoca potencialidades ocultas en nosotros, como si se tuviese el poder de separar algunos histiones, hacerlos vivos y realizarlos. Se trata de un amor que puede transformar realmente a una persona y hacerla casi irreconocible, como si señalara el comienzo de un nuevo camino existencial. Los histiones son moléculas que pueden bloquear algún gen o alguna propiedad del ADN.
8. Amor ACTH-cortisona
El amor y el deseo existen, pero la aparición de hechos negativos, incomprensiones, dudas y calumnias crea un estado de incertidumbre que se convierte en una situación de estrés insoportable y estimula la actividad hipofisaria cerebral y el sistema cortical, y produce cortisonas en círculo. Tiene efectos incluso positivos: algunos amores estresantes han resuelto problemas de salud en algunos individuos, ya que destruyen las células inflamadas y los dolores disminuyen.
9. Amor vagabundo
Existe el amor errabundo, inquieto, de playboy. Podría definirse como espartano, aquellos griegos adictos a las guerras que, tras las victorias, se veían afectados por la ansiedad del éxito y tenían que ir impulsivamente en busca de nuevas conquistas.
10. Amor saciante
Es el amor en el que todo converge en una situación satisfactoria y estable. Cada día se descubre algo nuevo en el amado, la felicidad está en constante crecimiento como las sustancias asociadas a ella (poliaminas, hormonas del crecimiento, enzima ornitina decarboxilasa, encefalinas, endorfinas), y se produce en consecuencia un rejuvenecimiento físico.
11. Amor feromónico
Está basado en las hormonas que produce nuestro cuerpo. Hay hombres que producen androstenol, que suscita reacciones afectivas amorosas casi inmediatas. Algunas de estas hormonas volátiles no son perceptibles por el olfato, pero penetran en las vías aéreas y, a través de ellas, llegan a la sangre y al cerebro, donde suscitan sentimientos amorosos. Estas sustancias han recibido distintos nombres: seducina, serenina, copulina; en realidad, constituyen el sustrato molecular de la fascinación.
12. Amor electromagnético
Se corresponde con la energía que emite nuestro cuerpo y puede captarse, por ejemplo, en un electrocardiograma o en un electroencefalograma. Existen también ondas especialmente activas que pasan de un cuerpo a otro. «Siento tu cercanía» o «me siento electrizado» son formas de hablar que se corresponden con este tránsito de ondas electromagnéticas.
13. Amor de grupos de tejidos
Todo nuestro cuerpo está revestido de células específicas para cada individuo que hacen que no toleremos, por ejemplo, un trasplante de un órgano que no sea nuestro (rechazo). En teoría, puede darse que, entre personas con unas moléculas análogas, la relación amorosa sea más fácil y más duradera, ya que incluso las células cerebrales poseen estos grupos de tejidos que se activan por el ADN celular. Esta podría ser la respuesta al acuerdo pleno de algunas parejas.
14. Amor romántico
Es un amor hecho de sueños, que nace entre personas que podrían escribir una novela de fantasía. Se trata de individuos que poseen el denominado pensamiento lateral y oblicuo, del spin-off, los brain-drain y el juego de combinar ideas. Apenas nace una idea, comienzan a vibrar otras cien más en un cerebro ecléctico. Quienes responden a estos rasgos poseen un anhelo de amor por la parte ignota e infinita de la imaginación.
15. Amor caritativo
Hay personas que sólo pueden amar por la fuerza de la caridad. En ellas, el deseo de dar es preeminente y, consciente o inconscientemente, van en busca de personas a las que puedan ayudar con una iluminada generosidad. ¿Cuál es la molécula de este amor? No se la conoce todavía. Sabemos que la noradrenalina gobierna el amor orgásmico y que el ácido amino-gamabutírico (GABA) favorece el amor hipnótico.
16. Amor orgásmico
Modulado por la noradrenalina, la cual tiñe el rostro con el color de la fascinación, electriza la fisonomía y la inteligencia, y por ello aparece la conquista y la seguridad en sí mismo. La noradrenalina aumenta hasta veinte veces bajo el efecto de la ira y durante las relaciones sexuales.
17. Amor hipnótico
Este tipo de amor se produce cuando un miembro de la pareja es influido por otro: en el sugestionado aumentan los niveles de GABA, que inhibe las motivaciones internas y asume las sugestiones externas.

 

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