Pareja: felices y en libertad

¿Existe una receta mágica para ser felices en el amor?

Es una pregunta que todos nos planteamos, los expertos y los que no lo son.

Pareja: felices y en libertad

Precisamente es en el esfuerzo por hacer converger los deseos y las formas de ser de cada uno de los miembros de la pareja en un único objetivo cuando el amor saca a relucir sus límites reclamando para funcionar unas renuncias, sacrificios y concesiones que, a la larga, deterioran la relación amorosa.

Sin embargo, todo lo que permite y promueve la realización del individuo ayuda a que el amor crezca. Por ello, mantener cierta autonomía, la distancia justa con tu pareja, y no dar nada por hecho, son las claves básicas para no caer en la trampa de perder la propia identidad a favor de otra persona, y para alimentar, al mismo tiempo, la fuerza revitalizadora del amor.

No te acomodes

Identificar el compromiso de la pareja enamorada con el cuento del príncipe azul, acabará canalizando toda tu energía hacia actitudes de acomodamiento recíproco. En lugar de apego, hace falta entusiasmo, fantasía, disfrutar de la intensidad del momento…

Vive el presente y no des las cosas por hecho: no hay nada eterno. Debes procurar impulsar el espíritu de comunicación y el compromiso constante si quieres que el amor se mantenga.

Si no, habrá riesgo de encontrarte con una relación sólida y duradera, como esa vieja gabardina que nunca tiramos porque su tejido todavía resiste y la sobriedad de su corte nunca pasa de moda. ¡Y sin embargo nunca nos la ponemos!

• Consejo: No pienses en el mañana: vive el momento atendiendo sinceramente a tus sentimientos.

No catalogues

Vive tu relación aunque no te parezca de primera categoría. El gran amor de tu vida, un romance, una aventurilla, un rollo para pasar el rato… Acabamos de comenzar una historia con alguien y tenemos la necesidad urgente de colocarla en el archivo de nuestras experiencias, como si darle un nombre nos ayudase a vivirla mejor. ¡Es un gran error!

La magia del amor reside en que nos permite saltarnos el orden en el que nos sentimos cómodos para poder así abrirnos a otros modos de ser. Definirlo significa decidir a priori si se trata de un amor de primera o segunda categoría.

• Consejo: Renueva cada día tu relación, no te cierres en banda, ábrete a lo nuevo… Son simples recetas para vivir una relación de pareja con armonía e intensidad.

Enciende la sexualidad

Y volverá la pasión. El sexo es el termómetro de una relación; si las cosas no van bien, puede ser el antídoto perfecto contra las crisis. Echarle imaginación al erotismo e introducir juego y fantasía en la relación sexual no son sólo armas para vencer al aburrimiento: permite descubrir una parte más de nosotros mismos.

A través del placer sexual se liberan aspectos muy diversos de nuestro interior, de nuestra aproximación a la pareja y a la vida.

Pon un poco de misterio

El mito de que la intimidad de una pareja se basa en la entrega total debe borrarse de la mente. Hacer partícipe a nuestro compañero sentimental de cada gran y mínimo acontecimiento que pase en nuestra vida, más que generar complicidad, crea dependencia, como la del niño que le cuenta todo a su madre.

Está bien hablarlo todo si se trata de una elección libre, pero también tienes total libertad para no hacerlo; sólo de este modo el placer no se convertirá en deber.

• Consejo: Hay que aprender a guardarse algunas cosas para uno mismo. No contar todo de forma sistemática te ayudará a reforzar tu autoestima, liberándote de la necesidad de consenso.

Crea distancia

Aunque en estos momentos pueda parecerte increíble y pienses que serás incapaz de llevarlo a cabo, intenta quedarte un tiempo a solas, sin tu pareja, disfrutando de tu soledad, y comprobarás que la quieres muchísimo más. ¡Compruébalo! Aunque el deseo más urgente de cualquier pareja enamorada sea estar juntos todo el tiempo, si se elimina por completo la distancia física para estar pegados uno al otro cual lapas, el deseo se va apagando.

Crea momentos de separación con tu pareja: una tarde libre con tus amigos, un fin de semana fuera, de vez en cuando unas vacaciones por separado…

No lo hagas sólo para reavivar la intensidad de vuestra relación en una fase crítica, sino también en los momentos más álgidos, cuando la pasión se encuentra al máximo nivel. De esta manera podrás sentir la falta de la persona que amas y comprobarás las ganas reales que tienes de estar de nuevo con ella.

• Consejo: Distancíate un poco cuando la pasión está en su máximo esplendor y conseguirás reforzar la atracción y reavivar el deseo. Si lo consideras necesario, explica después a tu pareja que has creado espacio entre los dos no porque huyas, sino, justo al contrario, porque valoras tanto la relación que no quieres arriesgarte a hacerla agobiante.

 

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