Parejas compatibles: Una cuestión de carácter

Hay parejas dispares muy sólidas, mientras que otras con mucho en común fracasan. A veces el secreto de la compatibilidad está en el justo equilibrio.

¿Sabías que algunos astrólogos y psicólogos se atreven a hacer estudios de compatibilidad de pareja en función de la carta astral y el signo zodiacal de cada uno? Tanta importancia se le da en ocasiones a las dificultades que puedan aparecer en la convivencia que hay quien decide prever así los roces que puedan surgir antes de vivir bajo el mismo techo con el ser amado.

Parejas compatibles: Una cuestión de carácter

Más allá de lo puramente anecdótico, es cierto que algunas personas parecen no discutir nunca con su pareja y otras, en cambio, se enamoran de alguien «con quien nunca se llevarán bien». Si existiera una fórmula exacta de compatibilidad, seguramente se fundamentaría en el principio del equilibrio. Y es que si los parecidos nos acercan al otro, las diferencias pueden acabar enriqueciéndonos.

¿Qué buscamos en una pareja?

Hay gente que espera de una relación aquello que no logra encontrar en su interior. Así, una persona ordenada se sentirá atraída por un compañero espontáneo, mientras que alguien tímido se fijará en «una media naranja» extrovertida. Pero no todo el mundo busca lo mismo: también hay personas que persiguen la similitud con el otro.

Por ejemplo viajeros empedernidos que buscan parejas de espíritu aventurero, grandes fiesteros que necesitan compañeros muy sociables, o amantes del silencio y el reposo que precisan almas siempre pausadas. Pero si elegir a alguien distinto puede servir de contrapunto y complemento, y escoger uno con gustos comunes fomenta la complicidad y el apoyo… ¿Cuál es la apuesta segura?

Iguales u opuestos

Las relaciones más armónicas suelen ser aquellas en las que los dos miembros tienen los mismos proyectos, gustos, aficiones, formas de pensar y de vivir. Y es que compartir intereses, sueños y valores vitales son aspectos que acercan a la compatibilidad.

De hecho, según un estudio realizado por investigadores alemanes, los matrimonios que funcionan son los que se parecen en tres áreas: sociabilidad, esmero (entendido como respeto por las normas, el orden y la puntualidad) y grado de apertura hacia situaciones nuevas.

Sin embargo, estos rasgos comunes son también básicos en una amistad. Por eso el peligro de las uniones casi gemelas es acabar siendo más amigos que pareja.

Tener cosas en común es imprecindible.

¿Con qué personalidad encajas mejor?
•El tímido: Sería compatible con alguien que le ayude a descubrir el valor de la sociabilidad sin pedir que cambie su forma de ser.

• El sociable: Encajaría con otra persona sociable, pero sin descartar a aquellos que no les guste salir (en este caso habría que llegar a acuerdos).

• El aventurero: Sería más llevadera la convivencia con un compañero de juegos que le aporte novedad, riesgo y placer.

• El tradicional: Su carácter le pide a su lado una persona que sea tranquila, trabajadora, muy leal, con sentido común, responsable y estable.

 

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